Aporte de nitrógeno a lo largo del ciclo del cultivo, sin perderse por lixiviación, escorrentía o volatilización. Puede aplicarse como complemento del programa de fertilización habitual, logrando incrementos de rendimiento aumentando la eficiencia de producción. Permite el reemplazo parcial de fuentes tradicionales de nitrógeno sintético, disminuyendo el costo económico y ambiental.